5 consejos para llevar comida adecuadamente en un táper

fiambrera

El menaje de cocina más usado por los estudiantes o trabajadores es la fiambrera, pues es práctica de usar y ayuda a controlar y mantener una dieta saludable. Por este motivo te explicaremos cómo usar un táper de la mejor manera posible.

1. Lavarse las manos y mantener los utensilios limpios son dos medidas primordiales para impedir la contaminación de la comida que se lleva en táper.

2. Asegurarse de que los tápers están limpios y son aptos para microondas. Deben lavarse cada día con agua caliente y jabón. En casa, durante la preparación de la comida, es importante seguir con cuidado las cuatro normas básicas para garantizar la seguridad de los alimentos: limpiar, separar, cocer y enfriar.

3. El táper con la comida preparada debe sacarse del frigorífico doméstico justo antes de marcharse. Debe colocarse en una bolsa isotérmica y, tan pronto como se llegue a la oficina, guardarlo en la nevera del trabajo. No debería dejarse la comida a temperatura ambiente más de dos horas.

4. Si se preparan ensaladas, deberán condimentarse justo antes de consumir. Hacerlo en casa puede alterar la textura de los vegetales. Por tanto, los aliños se prepararán en el hogar y se guardarán en botes de vidrio, separados de la ensalada, hasta que se coma. Tampoco deben mezclarse alimentos crudos con cocinados, sino que se pondrán en envases separados y se mezclarán justo cuando se tomen.

5. Los microondas se utilizan mucho cuando se come en una fiambrera. Pero estos solo son seguros y útiles bajo ciertas medidas de manipulación. Deberá comprobarse que están limpios, que no tienen salpicaduras de alimentos, que la puerta cierra bien y que las juntas están limpias. Durante el calentamiento, debe tenerse en cuenta que no todos los alimentos se calientan igual porque no todos tienen el mismo tamaño.

Precauciones a la hora de cocinar para un intolerante a la lactosa

La intolerancia a la lactosa es un problema causado porque el intestino deja de producir lactasa, una enzima que se encarga de digerir la lactosa de la leche. Al carecer de este enzima digestivo, los intolerantes sufren toda una serie de síntomas al consumir lácteos: hinchazón, mal estar, diarreas, gases y dolores de barriga son los más comunes.

La lactosa no está tan solo presente en la leche, también en todos sus derivados como el queso, el yogur o la mantequilla. Además, la industria de los alimentos la utiliza como conservante en muchos productos por lo que puede estar presente en algunos alimentos que en principio podrían parecernos libres de este azúcar.

Por eso, si se va a cocinar para un intolerante a la lactosa lo primero que hay que hacer es mirar bien las etiquetas de los alimentos y comprobar que no hay entre los alérgenos leche o derivados. Si además la persona tiene un alto grado de intolerancia hay que comprobar la lista de aditivos para comprobar que ninguno sea derivado de la lactosa. Estos son los más habituales:

  • E101 Lactoflavina
  • E 270 Ácido láctico
  • E 325 Lactato sódico
  • E 326 Lactato potásico
  • E 327 Lactato cálcico
  • E 328 Lactato de amonio
  • E 329 Lactato de magnesio
  • E 472 b Esteres lácticos
  • E 481 Estearoil-2-lactilato sódico
  • E 482 Estearoil-2-lactilato cálcico
  • E 575 Glucono delta lactona
  • E 585 Lactato ferroso
  • E 966 Lactitol

Cuando una persona tiene un alto grado de intolerancia hay que tener también cuidado con la contaminación cruzada. Por ejemplo, no debemos de utilizar el mismo vaso medidor en el que hemos puesto leche normal para la leche sin lactosa sin haberlo lavado previamente. También hay que evitar calentar la leche vegetal o sin lactosa con el vaporizador de una cafetera que se utiliza normalmente para leche con lactosa.

Un último consejo es no cometer nunca el error de pensar que por un poco no va a pasar nada o de creer que si no nota el sabor de la leche no le sentará mal. Un intolerante no es alguien a quién no le gusta la leche o el queso, es alguien cuyo intestino no es capaz de digerirlo, no lo olvidemos o acabaremos haciéndole pasar un mal rato totalmente innecesario.