Ambiente obesogénico y hábitos de vida saludables

Los datos hablan por sí solos. Estamos inmersos en una sociedad en la que los polos opuestos están a la orden del día. Mientras aumentan los índices de obesidad tanto en menores como en personas de edad avanzada, aquellos que deciden dedicar parte de su tiempo en cuidar su aspecto física cobra relevancia.

O cuidarse en exceso o dejarse en demasía. Eso son las conclusiones a las que han llegado los profesionales tras el análisis de los últimas encuestas de nuestro país. Estas diferencias vienen dadas, principalmente, por una diferencias socio-económicas que cada vez son más diferenciadoras. El rango del poder adquisitivo de la clase media cada vez es más amplio. Pese a que gran parte de nuestra población tiene cubiertas las necesidades básicas, incluída la alimentación, los hay que tienen que recurrir a productos de segunda categoría los cuáles destacan por unos ingredientes poco saludables y donde priman los azúcares y las grasas hidrogenadas. SI a esto le sumamos que el nivel de formación de este colectivo no permite la identificación de qué es y qué no es saludable, la situación se agrava. El ambiente obesogénico tampoco ayuda, pues es sumamente sencillo acceder a unos productos cuyos ingredientes deberían estar vetados.

La otra cara de la moneda es bien distinta. Es aquí donde encontramos empresarios y oficinistas los cuales, tras su jornada sedentaria, deciden acudir al gimnasio con su snack proteico y su suplementación deportiva para rendir más durante lo que consideran su última hora dedicada a las obligaciones. El culto al cuerpo y el cuidado de la imagen personal se traducen en un aumento del gasto en el consumo de alimentación especializada, cremas y lociones para el cuerpo y productos que hacen aumentar el status social de una sociedad cada vez más materialista.

Estos cambios y diferencias cada vez son más grandes entre clases, por lo que los profesionales reclaman una formación más específica desde las edades más tempranas con tal de que ya sean los propios menores quienes sepan identificar los hábitos de vida saludables.