Omelette con claras de huevo y hongos

Queremos compartirles una receta de comida ideal para los que están cuidándose para prevenir la obesidad se trata de una delicioso omelette con claras de huevo y hongos, así cuidaremos el colesterol evitando la yema, y lo prepararemos sin grasa para que puedan disfrutarlo sin culpabilidades.

INGREDIENTES

  • 2 claras de huevo
  • 4 champiñones rebanados
  • 2 láminas de cebolla blanca
  • 3 rebanadas de tomate
  • Pam (aceite de spray)
  • Sal
  • Pimienta
  • Orégano

En un sartén rociaremos con un poco de pan y pondremos la cebolla y los hongos y, mientras se cocinan un poco, en un recipiente pondremos las claras de huevo y las batiremos vigorosamente, agregaremos un poco de orégano, sal y pimienta. Calentaremos un sartén con un poquito de pan y dejaremos calentar un poco. Posteriormente agregaremos la mezcla de las claras en el sartén, dejaremos dorar un poco por la parte de abajo, y voltearemos del otro lado intentando no maltratar la tortilla del huevo, cuando el omelette esté bien cocido por los dos lados agregaremos la mezcla de los hongos con la cebolla en una mitad y cerraremos.

Picaremos las rebanadas de tomate en cuadros pequeños, luego combinaremos nuestro omelette con claras de huevo y hongos y encima le pondremos un poco de tomate.

Buen Provecho!

¿Crees que el vino engorda, te lo contamos?

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Pregunta simple de respuesta compleja: ¿el vino engorda?

Si pensamos que uno de los componentes de esta bebida es el alcohol, concluimos entonces en que sí, el vino engorda. Pero eso sería una conjetura basada en el sentido común y no en los hechos fácticos, aquellos que están respaldados, nada más y nada menos, que por la ciencia.

En cierta medida, el vino engorda, pero en cierta otra no. En el primer caso, la bebida se vuelve un motivo de suba de peso cuando es consumido en exceso. Como todo aquello que se consume de este modo, los resultados son perjudiciales. Ahora bien, si se bebe vino con moderación y como consumidores responsables e informados de lo que se está haciendo, es posible no sólo disfrutar de esta sabrosa bebida, sino además, hacerlo sin culpa, porque la balanza no demostrará incremento alguno en el peso.

Un ejemplo de la posibilidad de consumir vino sin engordar lo da un estudio de la Universidad de Purdue en Indiana, Estados Unidos. Esta investigación arrojó como resultado que el vino no sólo no engorda, sino que además ayudaría a adelgazar.

Según los investigadores de Pardue, existe en esta bebida un antioxidante que posee una estructura similar a la del resveratrol, el nombre del mismo es piceatannol y se ocuparía de bloquear los procesos celulares que originan el desarrollo de las células grasas.

¿Por qué se recomienda el consumo de vino?

¿Es posible que un médico recomiende el consumo de vino si este es perjudicial para la salud? Claramente no. Esta es una razón más para suponer que el vino no tiene connotaciones negativas por sí solas, sino que como todo elemento, del uso que se le brinde dependerá el resultado nocivo o no para el organismo.

Una copa de vino blanco (por ejemplo), tiene sólo 18 calorías más que una manzana y muchísimas menos que un chocolate con leche.

Por otra parte, cuando decimos que los médicos avalan el consumo de vino, hablamos de la típica recomendación de beber una copa al día por sus beneficios para el corazón y la circulación de la sangre en general.

Propiedades del vino

Recién hablábamos de la capacidad cardiosaludable que contiene el vino y de ahí que sea una bebida recomendada muchas veces en consultorios médicos. ¿A qué se debería tal característica? A los famosos flavonoides, estas son moléculas antioxidantes que, entre otras cuestiones, ayudan a prevenir enfermedades cardiovasculares. De esta forma, patologías como la aterosclerosis o los infartos de miocardio podrían prevenirse con esa famosa copa de vino diaria.

Muy asociada a la propiedad anterior es el resveratrol. Este es también un antioxidante natural, cuya potencia radica en su capacidad de sintetizar el colesterol HDL, el colesterol bueno, al tiempo que permite reducir los niveles de colesterol malo, LDL.

Se dice que el vino permite evitar ciertos tipos de cáncer. Por ejemplo, el cáncer de próstata, de pulmón en los hombres y el cáncer de mama. Esto vinculado también al resveratrol, esa valiosa propiedad que en este caso se ocupa de aplacar los efectos negativos de los estrógenos.

Además, el vino combate bacterias bucales, es fuente de energía, diurético, alivia la ansiedad y básicamente, hace a las personas más felices porque es un aliado en la liberación de endorfinas.

Independientemente de si engorda o no ¿le darías una oportunidad a una bebida con tantas propiedades positivas? Elije el vino que más te apetezca en una tienda de vinos online

Recuerda: el vino y la moderación siempre deben ir de la mano.

5 tentempiés saludables para disfrutar a cualquier hora

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Un clásico: despiertas por la mañana y no sabes qué desayunar. O llega esa hora de la tarde en la que no sabes qué llevarte a la boca. Que si unas galletitas por aquí, unas chips por allá, la cerveza y las olivitas.

Lejos de hábitos poco saludables, a continuación te ofrecemos cinco diferentes propuestas a las que podrás recurrir para calmar ese gusanillo que llevas dentro sin necesidad de sentirte culpable después. Desde emparedados hasta batidos de fruta…

Tostada de aguacate con huevos

Esta preparación es muy simple. En un recipiente caliente coloca dos rebanadas de pan de grano entero. Tuéstalos un poco y coloca unas rebanadas de aguacate. Salpimenta al gusto y colócales dos huevos revueltos con tal de garantizar el aporte proteico diario.

Batido de mantequilla de aguacate y plátano

Los batidos son perfectos para convertirlos en un Snack a cualquier hora del día. Nuestra propuesta consiste en licuar un plátano con dos cucharadas de mantequilla de cacahuete y 1 taza de leche semidesnatada. Puedes añadirle cubitos de hielo y añadirle tu proteina sabor a chocolate o vainilla.

Fruta y Yogurt

Este probablemente sea el tentempié ideal para muchos de nosotros. Además de ser fácil de preparar, es una alternativa sana a la que puedes añadir la fruta que desees. Eso sí, intenta que ésta sea de temporada.

Puré de calabaza

Es la mejor manera de comer tu ración de vegetales diaria. La calabaza tiene propiedades muy beneficiosas para el organismo, además de ser ligera, de fácil digestión y rica en fibra.

Sándwich de ricotta con tomates

Esta opción es válida tanto para el desayuno como para la merienda: toma dos rebanadas de pan, agrégale una rebanada de queso ricota y salpimenta. Posteriormente añádele 2 ó 3 rodajas de tomate y a disfrutar!

5 consejos para llevar comida adecuadamente en un táper

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El menaje de cocina más usado por los estudiantes o trabajadores es la fiambrera, pues es práctica de usar y ayuda a controlar y mantener una dieta saludable. Por este motivo te explicaremos cómo usar un táper de la mejor manera posible.

1. Lavarse las manos y mantener los utensilios limpios son dos medidas primordiales para impedir la contaminación de la comida que se lleva en táper.

2. Asegurarse de que los tápers están limpios y son aptos para microondas. Deben lavarse cada día con agua caliente y jabón. En casa, durante la preparación de la comida, es importante seguir con cuidado las cuatro normas básicas para garantizar la seguridad de los alimentos: limpiar, separar, cocer y enfriar.

3. El táper con la comida preparada debe sacarse del frigorífico doméstico justo antes de marcharse. Debe colocarse en una bolsa isotérmica y, tan pronto como se llegue a la oficina, guardarlo en la nevera del trabajo. No debería dejarse la comida a temperatura ambiente más de dos horas.

4. Si se preparan ensaladas, deberán condimentarse justo antes de consumir. Hacerlo en casa puede alterar la textura de los vegetales. Por tanto, los aliños se prepararán en el hogar y se guardarán en botes de vidrio, separados de la ensalada, hasta que se coma. Tampoco deben mezclarse alimentos crudos con cocinados, sino que se pondrán en envases separados y se mezclarán justo cuando se tomen.

5. Los microondas se utilizan mucho cuando se come en una fiambrera. Pero estos solo son seguros y útiles bajo ciertas medidas de manipulación. Deberá comprobarse que están limpios, que no tienen salpicaduras de alimentos, que la puerta cierra bien y que las juntas están limpias. Durante el calentamiento, debe tenerse en cuenta que no todos los alimentos se calientan igual porque no todos tienen el mismo tamaño.

Precauciones a la hora de cocinar para un intolerante a la lactosa

La intolerancia a la lactosa es un problema causado porque el intestino deja de producir lactasa, una enzima que se encarga de digerir la lactosa de la leche. Al carecer de este enzima digestivo, los intolerantes sufren toda una serie de síntomas al consumir lácteos: hinchazón, mal estar, diarreas, gases y dolores de barriga son los más comunes.

La lactosa no está tan solo presente en la leche, también en todos sus derivados como el queso, el yogur o la mantequilla. Además, la industria de los alimentos la utiliza como conservante en muchos productos por lo que puede estar presente en algunos alimentos que en principio podrían parecernos libres de este azúcar.

Por eso, si se va a cocinar para un intolerante a la lactosa lo primero que hay que hacer es mirar bien las etiquetas de los alimentos y comprobar que no hay entre los alérgenos leche o derivados. Si además la persona tiene un alto grado de intolerancia hay que comprobar la lista de aditivos para comprobar que ninguno sea derivado de la lactosa. Estos son los más habituales:

  • E101 Lactoflavina
  • E 270 Ácido láctico
  • E 325 Lactato sódico
  • E 326 Lactato potásico
  • E 327 Lactato cálcico
  • E 328 Lactato de amonio
  • E 329 Lactato de magnesio
  • E 472 b Esteres lácticos
  • E 481 Estearoil-2-lactilato sódico
  • E 482 Estearoil-2-lactilato cálcico
  • E 575 Glucono delta lactona
  • E 585 Lactato ferroso
  • E 966 Lactitol

Cuando una persona tiene un alto grado de intolerancia hay que tener también cuidado con la contaminación cruzada. Por ejemplo, no debemos de utilizar el mismo vaso medidor en el que hemos puesto leche normal para la leche sin lactosa sin haberlo lavado previamente. También hay que evitar calentar la leche vegetal o sin lactosa con el vaporizador de una cafetera que se utiliza normalmente para leche con lactosa.

Un último consejo es no cometer nunca el error de pensar que por un poco no va a pasar nada o de creer que si no nota el sabor de la leche no le sentará mal. Un intolerante no es alguien a quién no le gusta la leche o el queso, es alguien cuyo intestino no es capaz de digerirlo, no lo olvidemos o acabaremos haciéndole pasar un mal rato totalmente innecesario.