La mejor bienvenida

1024px-Pompeja-freska-hrana

Este es el primer artículo de muchos que abarcarán temas tan interesantes como la cocina dietética, histórica, trucos culinarios, expertos en cocina, restaurantes varios, recetas y noticias de actualidad. En resumen, un compendio de todo lo relacionado con el mundo de la cocina. Si eres un amante de la gastronomía, este blog no te lo puedes perder. Estate atento, porque cada semana iré publicando cosas muy interesantes.

Como primera recomendación, me gustaría hacer un breve resumen sobre el origen del arte culinario en sí. Qué mejor manera de empezar que hablar de cómo hemos llegado hasta aquí. Situémonos en la época de los romanos:

Los romanos fueron los primeros en realizar festines y banquetes solo por el puro honor de la comida. Celebraban y celebraban, buscando nuevos alimentos y diversos animales para crear nuevas recetas, descubrir nuevos sabores y destilar nuevas bebidas. Antes, la gastronomía buena solo se servía en palacios y mansiones elegantes de nobles. El contraste entre la comida popular y la real era abismal. De hecho, uno de los pocos platos que empezó siendo popular y se elevó de categoría fue el de los judiones. Uno de los primeros grandes chefs franceses, Guillaume Tirel, creó muchísimas salsas que hoy en día saboreamos con tanto ahínco. Sus platos eran los fieles protagonistas de castillos, palacios y palacetes de Francia, adquiriendo un prestigio asombroso.

Pero no fue hasta el siglo XVI cuando surgió el primer restaurante. Lo normal, por aquella época, era alojar a los invitados, crear hosterías y posadas en donde el visitante pudiera descansar. Exactamente no se sabe quién dio el primer paso de innovación, pero llegó a un cierto punto en el que decidieron incluir comida, además del alojamiento. Introdujeron platos poco complicados, simples como guisos o sopas, caldos para entrar en calor.. Poco a poco, esta moda se fue extendiendo para llegar a crear una completa demanda de lugares como éste. Así es como nació el término restaurant, procedente de la palabra restaurer.

La revolución francesa supuso también un gran cambio gastronómico. El silo XVIII estuvo marcado por la pobreza, la escasez de alimentos y la hambruna. Mientras el pueblo se mataba, luchando por sus ideales contra el poder tan absolutista de los reyes, éstos se alimentaban muy bien, robándoles las buenas cosechas para dejar tan solo las sobras y los productos en mal estado al campesinado. El pueblo, muerto de hambre, decidió que también tenía derecho a comer bien, a comer como los grandes reyes y saborear sus platos. Por eso, cuando finalizó la contienda, los cocineros de la realeza tomaron la determinación de abandonar los castillos para expandir territorialmente todos sus conocimientos culinarios, sus recetas y platos populares. Así, los restaurantes se llenaron de platos propios de la nobleza, extendiéndose por otros pueblos franceses y algunos países europeos.